Cuando parecía que sus mejores
días habían quedado atrás, el inglés volvió a La Sarthe en 1972 tras una larga
ausencia para conseguir una victoria que le permitió alzarse con el cetro más
simbólico y prestigioso del deporte motor: triunfar en circuitos y competencias
tan disímiles como Mónaco, Indianápolis y Le Mans. Aquí repasamos los 3 éxitos
que le dieron un status imposible de alcanzar por otro piloto hasta ahora.
Por Ezequiel Ganem - Nota publicada en la Revista One Nº 120 (2017)
Mónaco
Para Graham Hill la “Triple Corona” consistía en ganar Indianápolis, Le Mans y el Campeonato de Fórmula 1, no el Gran Premio de Mónaco. Esa visión forma parte de una discusión que si bien tiene aún alguna vigencia, se dirimió a favor de incluir la carrera en el Principado en lugar del título de la F.1. Es decir, la “Triple Corona” se trata de las 3 carreras más importantes y prestigiosas del mundo motor. Curiosamente, el inglés fue el amo y señor de la calles de Montecarlo hasta 1993, cuando lo superó Ayrton Senna. El primero de los 5 éxitos de Graham en el circuito en el que había protagonizado su debut en la F.1 en 1958 (abandonó por el desprendimiento de una rueda de su Lotus-Climax) se produjo 5 años más tarde, el 26/5/1963, cuando Mónaco también ofició como Gran Premio de Europa. Ese día, con 17 máquinas, daba inicio el torneo de la categoría y Hill estrenaba el título que había conseguido 5 meses antes en East London (Sudáfrica), cuando Jim Clark abandonó por una pérdida de aceite y resignó así el triunfo y la corona a manos de Graham, que para entonces ostentaba 4 halagos en la F.1 y 5 participaciones en Mónaco, con un 6º puesto (en 1962) como mejor resultado. Hill, que clasificó 2º con el BRM P57, superó al escocés, autor de la “pole”, en la 1ª vuelta y encabezó el lote en los primeros 17 giros, cuando Clark recuperó la punta. El campeón vigente también perdería el 2º puesto con la Ferrari 156/63 de John Surtees, pero pudo rehacerse al cabo de 6 rondas. Por lo tanto, y tal como sucedió en East London 1962, estaba en el lugar indicado cuando el Louts 25, que se encaminaba a un cómodo triunfo, rompió la caja de velocidad a 21 vueltas de la bandera a cuadros. Tal como pasaría tres años después en Indianápolis, sólo 7 autos concluyeron la carrera y apenas 4 lo hicieron en el mismo giro del ganador. Después de esta 1ª victoria, Hill compitió 12 veces más en el Principado y logró otros 4 triunfos: 1964, 1965, 1968 y 1969.<
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Son las veces que Graham Hill compitió en Mónaco. Ganó en 5 ocasiones (en 1963, 1964 y 1965 con BMR y en 1968 y 1969, con Lotus) y logró otros 2 podios (3º en 1966 con BMR y 2º en 1967 con Lotus), En 1970 terminó 5º; en 1962 fue 6º y en 1960, llegó 7º; abandonó en 6 oportunidades y no se clasificó para largar en la restante (1975).
Indianápolis
En 1963, Graham Hill había probado el Harcraft-Chevrolet V8 de Mickey Thompson pero desistió de correr (ni siquiera clasificó) porque lo consideró un auto peligroso. Su debut en las “500 Millas de Indianápolis” se produjo 3 años después, en la 50ª edición, que se llevó a cabo el 30/5/1966, y fue fortuito, ya que el multimillonario petrolero texano John Mecom Jr. lo convocó para reemplazar en su equipo a Walt Hansgen, quien se mató probando en Le Mans. Su compañero era Jackie Stewart, quien el fin de semana anterior había cortado la racha de 3 victorias consecutivas de Hill en el GP de Mónaco de F.1. Graham, que clasificó 15º con el Lola-Ford V8, no tardó en comprobar cuán peligrosas podían ser las “Indy 500”: en la largada, un accidente múltiple dejó fuera de competencia a 11 máquinas, entre ellas las de A.J. Foyt y Dan Gurney, y 8 espectadores heridos (no hubo lesiones de consideración entre los pilotos). La carambola, la más importante en la historia de las “Indy 500” hasta entonces, obligó a que la carrera se detuviera con bandera roja y se largara nuevamente, esta vez en fila india, 80 minutos después. El triunfo del inglés se vio favorecido por los inconvenientes que padecieron los otros cuatro líderes que tuvo la competencia: el poleman Mario Andretti, Lloyd Ruby y Stewart, con el motor (todos abandonaron) y Jim Clark, con la tenida de su Lotus, tendencia que lo llevó a realizar tres trompos. La deserción de Stewart se dio a 10 giros del final y dejó como puntero a Hill, aunque en ese momento el equipo de Clark creyó erróneamente que el que iba al frente era el ganador de las “Indy 500” del año anterior. Por eso cuando terminó la carrera –con sólo 7 autos girando– hubo dos equipos que festejaron. Y hasta el propio Clark se sorprendió al encontrar en “Victory Lane” el auto de Hill, quien no ocultó su perplejidad por haber alcanzado un triunfo que parecía imposible a 10 rondas del epílogo. Recién al día siguiente, cuando se revisaron las cintas del cronómetro electrónico se tuvo la certeza de que no se habían equivocado a dar como ganador a Hill. El inglés había superado a Clark cuatro vueltas antes del abandono de Stewart, lo que terminó siendo decisivo para transformarse en el primer piloto que ganó en su debut desde 1927, cuando lo consiguiera George Souders. También resultó la 1ª de las 3 victorias en las “Indy 500” de Lola, la marca británica fundada por Eric Broadley que en aquella ocasión triunfó con la mecánica de George Bignotti, el preparador que Foyt despidió después de conseguir dos halagos juntos. Hill volvió dos veces a Indianápolis pero no pudo ver la bandera a cuadros: en 1967 por la rotura del motor y en 1968, a raíz de un accidente. <
3Es la cantidad de veces que Graham Hill corrió en las “Indy 500”. Ganó en su 1ª participación (1966), con un Lola-Ford y abandonó en las dos restantes: en 1967, cuando manejó un Lotus-Ford, por la rotura del motor, y en 1968, por el accidente que sufrió con el Lotus-Pratt & Whitney.
Le Mans
Luego del accidente en la carrera de Fórmula 1 en Watkins Glen 1969, que le produjo la fractura de ambas piernas, y hasta el 10/6/1972, cuando se disputó la 40ª edición de las “24 Horas de Le Mans”, Graham Hill disputó 28 Grandes Premios de F.1 pero nunca avanzó más allá del 4º puesto. Tenía 43 años y llevaba 6 sin competir en La Sarthe, donde había participado en 9 ocasiones con 6 marcas distintas (Matra-Simca fue la 7ª) y un 2º puesto como mejor resultado (en 1964, con una Ferrari 330 P), pero tenía un objetivo claro: ganar para completar la “Triple Corona”. El primer escollo que debió sortear fueron las dudas que despertaba su vigencia conductiva tras aquel accidente en Estados Unidos. “No estaba seguro de que él estuviera listo para asumir los riesgos necesarios en una carrera muy peligrosa. Yo quería correr con alguien que quisiera ganar”, confesaría tiempo después Henri Pescarolo, de por entonces 29 años. Pese a su desacuerdo inicial, Matra-Simca decidió que Hill fuera el compañero del francés en uno de los tres MS 670 que el equipo galo alistó ese año.
Las ausencias de Ferrari (dominador del Mundial de Marcas ‘72, retiró su inscripción tras tomar parte de las pruebas previas porque adujo que su motor no estaba listo) y de Porsche (ganador en Le Mans 1970 y 1971) allanaron el camino a la 1ª victoria de Matra en la carrera de resistencia más prestigiosa del mundo. El MS 670 lucía líneas más bajas, ruedas delanteras más chicas y un motor 3.0 V12 más potente que su predecesor (el MS 660) y su contundente triunfo ratificaron su favoritismo frente a la oposición que encarnaron los Alfa Romeo T33 oficiales y los Lola T280 y Porsche 908/3 privados. De hecho, los principales rivales de Hill-Pescarolo, cuyo MS 670 empleó una “cola corta”, fueron sus compañeros de equipo François Cevert y Howden Ganley, quienes optaron por la “cola larga”. Dos aspectos adjudicados a Hill resultaron claves para que el auto Nº 15 sea el responsable del primer éxito en 22 años de una marca francesa en Le Mans (el anterior había sido de Talbot-Lago): su manejo agresivo durante la noche, con una pista complicada por la lluvia, y su decisión de calzar neumáticos intermedios hacia las 11:00 cuando el circuito no ofrecía certezas absolutas respecto de qué cubiertas calzar. Ganley, en cambio, optó por las slicks, lo que permitió que Graham tomara la punta cuando más tarde el australiano debió imitar la elección de gomas del británico. La contienda se decidió a favor de Hill-Pescarolo cuando el MS 670 de Cevert-Ganley fue impactado por el Chevrolet Corvette de Marie-Claude Beaumont y perdió 11 vueltas para reparar los daños (aún así, llegó 2º). Graham no sólo cumplió su objetivo de completar la “Triple Corona” sino que se ganó el reconocimiento de quien lo había resistido. “La forma en que condujo bajo la lluvia de la noche, cuando las condiciones eran muy complicadas, fue decisiva en la victoria. Me di cuenta de que no era un piloto normal”, concedió Pescarolo, que ese día, ante 250.000 espectadores, alcanzó su 1ª victoria en Le Mans, y que con el tiempo se convertiría en el piloto que más veces disputó las “24 Horas” (33).
El primero de los tres triunfos de Matra en La Sarthe se vio opacado por la trágica muerte de Joakim Bonnier, “mi más viejo amigo en las carreras de autos”, tal como lo definiría Graham, quien corrió junto al sueco en la prueba francesa en 1960 y 1964 (fueron 2os). Sin embargo, la infausta noticia no impidió que esa misma noche el británico –fiel a su fama de “bon vivant”– celebrara su conquista con una recordada fiesta junto al equipo. Así se despidió de Le Mans, donde nunca volvió a correr.<
10Fueron las participaciones de Graham Hill en Le Mans, donde corrió con 7 marcas distintas y 8 compañeros diferentes. Cosechó 6 abandonos (1958 a 1962), no fue clasificado una vez (en 1963, cuando corrió con un Rover-BRM experimental), fue 2º en 1964 con una Ferrari 330 P, llegó 10º en 1965 el Rover-BRM y ganó en su última aparición, en 1972, con Matra Simca.




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